Por qué América Latina invita a Bitcoin.

Las criptomonedas son uno de los temas más candentes de la actualidad, aparentemente en todos los rincones del mundo. Bitcoin sigue siendo el más popular, y sin duda el más conocido, aunque las monedas digitales han estado floreciendo a un ritmo sin precedentes en los últimos tiempos. Actualmente hay más de 16 millones de Bitcoins en existencia, y se espera que haya más de 22 millones para 2022.

Criptomonedas en América Latina

El interés en las criptomonedas en América Latina también está creciendo, ya que el volumen de pagos de Bitcoin ha aumentado en países como Argentina, Chile, Brasil, Colombia, Venezuela y México. Además, países como Ecuador, Bolivia, Paraguay, Perú y Uruguay también están interesados ​​en las monedas digitales, en la medida en que tienen negocios registrados para transacciones que utilizan estos medios. Sin embargo, la regulación sigue siendo un tema controvertido en toda la región.

Las transacciones con criptomoneda han alcanzado máximos sin precedentes en varios países de América Latina durante el año pasado. Según criptonoticias.com, el 27 de mayo las transacciones ascendieron a aproximadamente USD $99,000 en Argentina. En una época similar, Brasil y Colombia alcanzaron USD $600,000 y USD $717,000 (por un período de una semana), respectivamente.

Hay un par de explicaciones para este crecimiento sustancial. Uno es la alta inflación en algunos países de América Latina, así como las restricciones impuestas a las operaciones monetarias. Otro es la confianza en las monedas locales, que ha disminuido, lo que hace que las monedas digitales se conviertan en una nueva alternativa de inversión o ahorro.

Venezuela es un excelente ejemplo, ya que los ciudadanos preocupados por las pérdidas de dinero debido a la crisis económica del país han encontrado algo así como un salvavidas (o más precisamente, un ahorro de dinero) en Bitcoin. Muchos consideran la compra de criptomonedas como un medio nuevo y válido de ahorro. Mientras tanto, países más estables como Brasil, Argentina y Colombia también están considerando las monedas digitales como una alternativa para aumentar los ingresos.

Chile, al igual que Brasil, Argentina y Colombia, considera Bitcoin como una oportunidad de inversión. Sin embargo, aquí el uso del Ethereum ha aumentado notablemente, ya que los expertos ven en esta criptomoneda una buena forma de proteger sus recursos, al tiempo que pronostican posibles ganancias futuras que puede proporcionar.

Otra señal de que las criptomonedas han tenido éxito en América Latina está relacionada con los mercados cambiarios. Actualmente hay más de 26 mercados de este tipo en toda la región, y países como Argentina, Brasil, Colombia, Panamá, Paraguay y México ya tienen cajeros automáticos que permiten la compra y venta de Bitcoin.

El crecimiento de las monedas digitales aquí es indiscutible, pero hay cuestiones que causan preocupación entre las autoridades y los gobiernos de varios países. La principal preocupación es el ciber-lavado, porque las transacciones en Bitcoin u otras criptomonedas son anónimas, y aún no son ampliamente aceptadas. Esto ha permitido que las monedas digitales se utilicen para actividades ilícitas o corruptas, la recogida no autorizada de recursos, el blanqueo de dinero o el financiamiento del terrorismo.

Muchos en la región siguen considerando que las monedas digitales son un tema tabú, porque no son legales en algunos países de América Latina, ya que los gobiernos solo reconocen la moneda nacional. Pero las criptomonedas son parte de la revolución digital del siglo XXI y creo que ganarán mayor importancia con el tiempo.

¿Qué sigue con la criptomoneda?

Algunos países, por ejemplo, Estonia, están trabajando en su propia criptomoneda (en este caso estcoins), al mismo tiempo que algunos países latinoamericanos están discutiendo si las criptomonedas deberían permitirse.

Por otro lado, los bancos deben ser más receptivos sobre cadena de bloque y comenzar a planear nuevas estrategias. La historia nos ha demostrado que la tecnología y las invenciones digitales han revolucionado la forma en que hacemos las cosas, y la criptomoneda tiene la capacidad de hacer lo mismo.