Bitcoin está extendiendo la libertad a América Latina

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En Caracas, la capital de Venezuela, una multitud hambrienta ingresó recientemente en un zoológico para comerse un caballo. Una de las causas de la crisis alimentaria es el control monetario del gobierno que hace que comprar productos de otros países sea muy costoso. Pero los venezolanos están pasando por alto estas restricciones utilizando la moneda de internet Bitcoin.

Y hay fenómenos similares en los países vecinos. Bitcoin se está poniendo de moda especialmente rápido en América Latina porque brinda a las personas una forma de evitar el proteccionismo y otras políticas gubernamentales destructivas que son comunes en la región. Aquí hay tres maneras en que bitcoin promueve la libertad económica en América Latina.

1. Pasar por alto los controles monetarios

Rodrigo Souza es un emprendedor estadounidense y fundador de BlinkTrade, que opera el intercambio de SurBitcoin, un mercado en línea donde los venezolanos compran y venden bolívares emitidos por el gobierno para bitcoins. El volumen de comercio mensual de SurBitcoin se ha triplicado en el último año, ya que cada vez más venezolanos han comenzado a usar bitcoin.

Una ventaja del bitcoin es que mientras el gobierno regula y restringe el flujo de dinero dentro y fuera del país a través del sistema bancario, bitcoin evita a los bancos porque es una moneda basada en internet.

Y ahora una creciente comunidad de venezolanos está utilizando sus bitcoins para comprar alimentos de sitios de comercio electrónico como Amazon and Walmart.com. Los paquetes se envían a uno de un puñado de servicios de mensajería con sede en Miami y luego se envían a Venezuela, donde son entregados a las casas de personas atrapadas en esta nación hambrienta.

2. Pasar por alto las tarifas

Cuando el iPhone 6 salió a la venta en Brasil el año pasado, el precio era tan absurdamente alto que se convirtió en un punto clave en los programas de entrevistas nocturnos.

La explicación del alto precio es que el país cobra un arancel de importación a los productos extranjeros que llega hasta el 60 por ciento. Pero nuevamente el gobierno aplica esta política a través del sistema bancario. Hoy en día, un número creciente de brasileños está evitando el impuesto a la importación yendo por el sistema bancario para comprar productos como iPhones. De esta forma, el gobierno simplemente no tiene forma de rastrear cuánto gastan los brasileños cuando compran bienes del exterior. Bitcoin es también una herramienta efectiva para evitar impuestos cuando se mueve capital de inversión a Brasil.

Thiago Cesar es el fundador y CEO de BitOne. La compañía ayuda a los clientes a obtener un impuesto de 27.5 por ciento en moneda extranjera al traer dinero al país mediante el uso de bitcoin.

Y eludir los aranceles proteccionistas no es solo para los inversores. Los brasileños promedio que viajan al extranjero encontrarán que son alcanzados atómicamente con un gravamen del 6,38 por ciento cada vez que pasan una tarjeta de débito o crédito. Muchos se han dado cuenta de que si usan una tarjeta de crédito bitcoin de Xapo o Advcash, pueden escapar del impuesto por completo.

3. Corte de la burocracia

Comenzar un nuevo negocio en Brasil toma aproximadamente 14 veces más tiempo que en los Estados Unidos. Y en el Índice de Libertad Económica 2016, el país ocupó un pésimo 122º lugar.

El empresario brasileño Edilson Osório cree que el bitcoin puede ayudar a resolver este problema, no la moneda en sí, sino el archivo de la base de datos donde se registran las transacciones en la red bitcoin. Esa base de datos se conoce como cadena de bloque, y es un archivo de computadora con una arquitectura única que significa que nunca se puede alterar o alterar. Escribir información en cadena de bloque es como inscribir un mensaje en cemento mojado.

Los entusiastas creen que este archivo incorruptible tiene el potencial de llenar el vacío dejado por las débiles instituciones gubernamentales de América Latina. Por ejemplo, en Honduras, una empresa ha explorado los títulos de tierras en movimiento desde antiguos volúmenes de papel hasta la cadena de bloques bitcoin, donde los ciudadanos del país pueden verificar que no se hayan alterado en secreto.